La seguridad bancaria en Cuba


Osvaldo Díaz García*

La preservación de recursos económicos,
prioridad de la seguridad bancaria

La seguridad ha ido creciendo a medida que las actividades bancarias van desarrollándose, aunque a un ritmo menos acelerado, ya que esta, entre otros factores, siempre se ha considerado como un costo o gravamen y no como un beneficio o inversión para evitar pérdidas mayores. La custodia de los recursos económicos de los clientes sigue representando una de las principales actividades de las instituciones bancario-financieras, que presionan y obligan al desarrollo de políticas en materia de seguridad, tanto física como electrónica, y de procedimientos.
Desde el punto de vista legal, un importante paso es la promulgación de la Resolución 49/09, del ministro presidente del Banco Central de Cuba, que puso en vigor los nuevos estatutos de esta institución, y en la que se detallan las funciones, derechos y obligaciones de las dife-rentes direcciones del BCC y, por supuesto, las actividades correspondientes a la seguridad y protección dentro del Sistema Bancario Nacional (SBN).
En la actualidad, son muy variadas y cambiantes las vías que la delincuencia emplea para actuar contra los bancos, mientras que los móviles continúan siendo prácticamente los mismos: apropiarse ilegalmente de grandes sumas de di-nero y valores, propiedad de los
accionistas de la banca o de sus clientes; blanquear los ingresos provenientes de actividades como la prostitución, el tráfico de drogas, armas y de personas, incluido el comercio de niños.
Datos de las Naciones Unidas fijan en más de 500 mil millones de dólares el monto de dinero que los negocios sucios generan, donde aproximadamente la mitad de esa cifra proviene del narcotráfico.
El coeficiente de riesgo que grava la actividad financiera, constituye un reto por la denominada criminalidad, ya sea de nivel medio-bajo, dedicada al robo, o de nivel alto, que se dedica a la falsificación de títulos, sobre todo de carácter transaccional. Debido a esto, las medidas de seguridad para las instituciones bancarias se tornan excesivamente rígidas, especialmente en los procedimientos de control para su funcionamiento.

Ética y responsabilidad profesional

La seguridad bancaria en Cuba se garantiza mediante la interrelación entre diferentes factores o empresas, jurídicamente independientes, destinadas a la seguridad y protección desde sus perspectivas y objeto social previamente establecidos. Todas se rigen por un Código de Ética que expone la conducta de sus funcionarios y trabajadores en general. El personal de estas instituciones de seguridad y protección, en general, conoce que la autoridad asociada al cargo que se ocupa, solo puede ser verdaderamente ganada con la forma de conducirse diariamente tanto en la convivencia laboral, como en la social.
En términos más simples, el profesional de seguridad deberá actuar siempre de manera que promueva la confianza en la integridad y eficiencia de la seguridad.

Fundamentos legales

Los acelerados cambios que en las esferas política y técnica se han producido en nuestro Estado en los últimos años, impusieron la nece-sidad de revisar la Ley 1321 de 1976, normativa jurídica de la especialidad de seguridad y protección, para atemperar dicho cuerpo legal a las nuevas situaciones, en función de lograr una protección más eficiente de los bienes, acorde con los nuevos intereses estatales y de la sociedad. El Estado ejerce las funciones de regulación, fiscalización y control mediante el Ministerio del Interior, órgano rector encargado de dirigir y controlar la política de la especialidad.
En junio de 1998 fue aprobado por el Consejo de Estado el Decreto-Ley 186, con el objetivo de establecer y regular el Sistema de Seguridad y Protección Física y los servicios que se brindan en esta materia.
El Sistema de Seguridad y Protección, como complemento de la seguridad y el orden interior del país, abarca la protección física, la seguridad y protección de la información oficial, la seguridad informática, la protección a las sustancias peligrosas y la protección contra incendios. Las medidas que se adoptan al respecto en el Sistema Bancario Nacional, se adecuan a lo normado en el mencionado Decreto-Ley 186 y resoluciones dictadas para hacer cumplir las leyes.

Comportamiento de la seguridad bancaria

El Sistema Bancario-Financiero Nacional, insertado en este mundo globalizado, estudia el modus operandi de la criminalidad a nivel mundial, así como las medidas que se generan en diferentes países para garantizar la protección en este sector tan amenazado. De ahí que en la isla se apliquen formas de protección utilizadas también en países europeos y latinoamericanos, aunque adecuando estos a la reali-dad social cubana y a los presupuestos con los que podemos contar para la implementación de recursos tecnológicos tales como la protección blindada a las cajas y bóvedas, equipos automáticos de erogación de dinero, sistemas de CCTV, con excelente calidad de imagen para su posterior investigación, y dispositivos electrónicos y mecánicos de seguridad donde se ubican las alarmas contra intrusos, contra incendios, así como los botones de pánico ante asaltos.
La experiencia y la habilidad de los funcionarios que prestan servicios en instituciones bancarias cubanas han permitido detectar y prevenir fraudes, lo cual es apreciado por el gobierno, el pueblo y los ejecutivos empresariales tanto dentro, como fuera del país.
El tema de la seguridad bancaria resulta de interés también para directivos y especialistas en Cuba, por lo que se adoptan acciones integradas, encaminadas a garantizar el desarrollo proporcionado de las instituciones bancario-financieras mediante la implementación de mecanismos de regulación, supervisión, auditorías bancarias, el reforzamiento de la disciplina y la transparencia de las operaciones, así como la aplicación de políticas financieras sanas.
Un trabajador que perciba interés por parte de sus superiores hacia el sistema de seguridad, y que esté bien informado e instruido sobre el mismo, desarrollará una conciencia positiva. Aquí podemos recordar que la conciencia es un estado mental, lo cual, combinado con un ambiente adecuado, puede actuar de forma muy favorable en los individuos.
Existen estructuras para el control dentro del sistema bancario, como la Dirección de Supervisión y Control, encargada de controlar el funcionamiento interno de cada institución, la Dirección de Análisis de Riesgos, encargada de recopilar y procesar datos sospechosos y hechos extraordinarios, y la Dirección de Seguridad y Protección, que establece dispositivos y procedimientos acordes para proteger los bienes y a las personas, teniendo en cuenta el potencial de riesgo de la instalación. Estas dependencias están enfrascadas en dar una cobertura amplia de seguridad en el funcionamiento y cumplimiento del objeto social del Sistema Bancario Nacional.
Ciertamente, en la isla impera un clima de tranquilidad y orden social, por lo cual resultan aislados los casos de ataques contra la red bancaria. No forman parte del acontecer diario los asaltos a los vehículos blindados que transportan dinero, divisas o moneda nacional, los intentos de saquear los cajeros automáticos ni los asaltos a mano armada.
El lavado de dinero es un tipo de delito que hasta el momento no ha podido progresar en Cuba, gracias a las medidas y a la vigilancia adoptadas por el Estado y el Gobierno frente a las ofertas de créditos y posibles inversores. Ninguna institución bancaria mantiene nexos con grupos presumiblemente mafiosos de ninguna nacionalidad.
No obstante, autoridades gubernamentales y bancarias reconocen que el incremento de la tenencia de divisas en manos de la población y la introducción de cambios necesarios en la economía doméstica y estatal, elevan los riesgos para el sistema bancario y obligan a exigirle a su personal un trabajo cada vez más profesional, disciplinado y limpio, así como tomar medidas
y dar respuestas oportunas ante las manifestaciones delictivas que se produzcan.

La informática en Cuba. Seguridad y tratamiento

El personal y las instituciones bancarias en Cuba se preparan profesional y tecnológicamente para enfrentar cualquier nueva manifes-tación de delito bancario, y se han obtenido logros significativos. A diferencia de otras especialidades que se vieron afectadas durante el llamado Período Especial (a partir del 1991), la informática ha ido cobrando fuerza y alcanzando plena vigencia en esta etapa, caracterizada por el proceso de informatización que se viene fomentando en las diferentes ramas de la sociedad.
El hombre es el factor principal en un sistema informático: Lo diseña, lo pone en práctica, lo explota y lo mantiene, considerando tanto los recursos informáticos, como los activos de información. Él participa activamente en el ciclo de vida de la información, ya que la genera y la destruye, pasando por su actualización, almacenamiento, transmisión y reproducción, según los distintos procesos por los cuales transita.
El trabajador bancario es susceptible a las influencias tanto positivas como negativas del mundo circundante, que pueden provocar en él reacciones muy disímiles ante situaciones dadas; de ahí que constituya un objeto de trabajo de todos aquellos que pretenden deses-tabilizar el buen funcionamiento del sistema informático. Por eso debemos estar conscientes de que ante causas y condiciones que lo propicien, el hombre de forma inducida o fortuitamente se convierte en la principal amenaza de un sistema informático, al estar en capacidad de desencadenar acciones riesgosas contra el mismo.
De igual modo, si el hombre es capaz de concienciar su responsabilidad dentro del sistema de medidas de seguridad informática, hará de este una coraza infranqueable en la defensa de la información y de la adecuada utilización de las tecnologías.
Es importante destacar que en el proceso de captación y análisis para el ingreso de trabajadores al sistema bancario se toman en cuenta, además de sus cualidades profesionales y de preparación técnica, valores indispensables como la honradez, la honestidad y la responsabilidad ante el accionar diario, cuestión que posteriormente será reflejada en la tarea que se le asigne al procesado.

Empresa de seguridad

En la actualidad, las empresas de seguridad establecidas en el Decreto-Ley 186/98 ofrecen una gran contribución a la seguridad bancaria, ya sea a través de la colocación de medios técnicos o en la formación de trabajadores que laboran en las dependencias bancario-financieras. Cerrada la sucursal bancaria, el principal garante de su seguridad es la central operativa de recepción de alarmas de la empresa de seguridad o unidad policial más cercana, previamente convenido el tema entre cliente y proveedor de seguridad.
Cuerpos especializados en seguridad, como la Agencia de Certificación de Seguridad y Protección (ACERPROT) dedicada a la preparación del personal o aprobación de proyectos, entre otras tareas, así como las destinadas a brindar servicios de seguridad y protección y traslado de valores (SEPSA y TRASVAL), prestan servicio a las diferentes dependencias del Sistema Bancario Nacional, mediante contratos establecidos entre las partes, convirtiendo la seguridad bancaria en un servicio profesional destinado a preservar valores monetarios y humanos.

Conclusiones

Es cierto que la utilización de medios tecnológicos, en sus diferentes variantes, ofrece la seguridad adecuada en cada una de las instalaciones, pero la ética profesional, la confiabilidad y disponibilidad de la fuerza laboral bancaria y su comprometimiento con la tarea, es decir, el hombre como artífice de todo proceso, llevan consigo el índice más alto de seguridad y garantía de la actividad bancario-financiera. Ningún medio técnico puede por sí solo garantizar el correcto funcionamiento de la seguridad y la protección en el sistema bancario.
Si detrás no está el hombre chequeando, revisando, controlando con dedicación y responsabilidad el correcto funcionamiento de los medios instalados, la tarea de protección que brindan estos dispositivos es incompleta y sí se podría considerar que la inversión realizada constituye un malgasto.
En el Sistema Bancario Nacional se han elevado los niveles en lo referente a la seguridad bancaria sin dejar de trabajar en nuevos proyec-tos para su consolidación, y funda-mentalmente en lo referente a la organización y dirección del trabajo, para posibilitar el seguimiento más de cerca a las tareas de protección y a la calidad de su cumplimiento, y para dar a esta institución la seguridad y protección requeri-das, de manera de poder detectar y evitar oportunamente cualquier agresión interna o externa que pueda afectar los intereses de la institución.
Es necesario que exista una fuer-te interrelación entre los diferentes factores y estructuras que velan por el control interno y la seguridad y protección en el Sistema Bancario Nacional, a fin de lograr resultados más efectivos en el cumplimiento del objeto social del sistema en su conjunto.

Bibliografía

- Páginas de Internet : Secure.com, www.politicalfederal.gov.ar, el siglo de torreon.com
- Cuadernos de Seguridad. Revista publicada en España sobre el tema.
- Decreto-Ley 186/98 sobre el Sistema de Seguridad y Protección Física.
- Decreto-Ley 199/99 sobre Seguridad y Protección a la Información Oficial.
- Resolución 1/2001 del MININT que pone en vigor D-L 199/99.
- Apuntes del analista.

* Especialista de la Dirección de Seguridad, Protección y Defensa del Banco Central de Cuba

Inicio

Sumario