Casi toda su vida la entregó José Alonso Gómez a la banca cubana, por eso, al arribar a los 70 años en el sector, despierta verdadera admi-ración y se convierte en ejemplo de perseverancia.
José nació el 15 de diciembre de 1926 en La Lisa, Marianao, y cursó sus primeros estudios en la Escue-la Pública Nº 7 de La Lisa. Posteriormente, estudió en la Escuela Pitman, en Marianao, y en 1946 ingresó en la Escuela Profesional de Comercio de La Habana hasta el segundo año de la carrera.
En 1940, cuando solo tenía 13 años, comenzó a trabajar como mozo de limpieza en el Royal Bank of Canada, en Marianao. Allí trabajó hasta 1945 como empleado de oficina y, más tarde, como auxiliar de contabilidad.
En 1946 se trasladó para el Banco Continental, donde trabajó como auxiliar de contabilidad, cajero, subcontador y contador hasta que fue nacionalizada la banca. A partir de ese momento, pasó a ocupar el cargo de contador primero y, luego, administrador de la Agencia 4-10-16 del Banco Nacional de Cuba.
Desde 1960 ingresó en las Milicias Nacionales Revolucionarias y el CDR. Estuvo acuartelado du-rante la Crisis de Octubre de ese año y cuando el ataque a Playa Girón, en 1961. Integró las filas del PCC desde sus inicios y ha ocupado distintas responsabilidades de dirección a nivel de núcleo y de Comité del Partido.
En 1968 se trasladó para la Oficina Central del Banco Nacional de Cuba, en la Vicepresidencia Internacional, donde ocupó las responsabilidades de jefe de departamento y gerente hasta 1988, año en que solicita su jubilación. Ese mismo año fue contratado en la Bóveda Central de Valores como custodio de joyas hasta 1989, en que pasó a trabajar en el Banco Financiero Internacional S.A. como Espe-cialista "A" en Operaciones de Divisas y, posteriormente, como Cajero Bancario Internacional "A" y Gestor "C" de Negocios Bancarios.
En el año 2000 hizo dejación de su chequera de Pensión por Edad de la Seguridad Social, para acogerse a la variante de devengar el salario por el puesto de trabajo a desempeñar.
En las Milicias de Tropas Territoriales ostentó el grado de subte-niente y jefe de la Batería de
Morteros del Regimiento 176 del Municipio Playa. Ha cursado distintas escuelas políticas y participado en 8 zafras del pueblo, así como en movilizaciones a la agricultura por 30, 45 y 60 días en jornadas de Girón y otras.
En distintas oportunidades viajó a la antigua URSS y demás paí-ses socialistas en funciones de trabajo, y fue cooperante en Mozambique y Nicaragua.
Se le otorgó la medalla "Enrique Hart" por 25 años de servicios ininterrumpidos en el sector bancario, así como reconocimientos del Banco Central de Cuba por su permanencia por más de 40 años. Ha recibido medallas por 5, 10, 15 y 20 años de trabajo en el Banco Financiero Internacional S.A.
En las evaluaciones de sus últimos años de trabajo se resume una fiel caracterización de este valioso bancario: "Es muy buen trabajador, ejemplo dentro de la sucursal en todos los sentidos. A pesar de su edad asiste puntualmente. Es respetuoso, disciplinado, cumplidor y siempre está en función de su trabajo. Es un formador político de las nuevas generaciones".